SANROQUE

 

Ayer, se conmemoró la festividad de San Roque, santo patrono de los enfermos y de las mascotas. Con varias celebraciones religiosas en todo el día, los miembros de la parroquia San Roque de Montpellier ubicada por avenida Maipú celebraron a su santo. En primer lugar, a las 0 del 16 de agosto realizaron una breve celebración para los vecinos del barrio y para dar inicio al ciclo de festejos. A pesar de la pandemia, un gran número de fieles se hizo presente en el lugar para vivir la celebración.

A las 11 fue la primera celebración eucarística en su nombre, la cual fue trasmitida por las redes sociales de la parroquia. Más tarde, a las 15, se realizó una misa para orar por los enfermos. Con distanciamiento y uso de tapabocas, los vecinos se acercaron a escucharla. La misma fue presidida por el  fray Freddy Fernández.

“Cuando San Roque iba peregrinando, se encontraba con enfermos en el camino y los atendía y los curaba.  Incluso a algunos que ya fallecieron les dio una cristiana sepultura”, narró el párroco en la homilía.

De la misa participaron el intendente de la ciudad de Corrientes, Eduardo Tassano, y el viceintendente Emilio Lanari. “En oración, junto a la comunidad de la zona, pedimos salud, bendición y protección para todos los correntinos y sus mascotas”, enfatizó el viceintendente en sus redes sociales.

La bendición de mascotas se llevó a cabo luego de cada celebración, a las 9, 12.30 y 18.30, donde los fieles llevaron a sus mascotas para que el sacerdote les diera la bendición. Cabe destacar que la comunidad de la parroquia San Roque cumplió 80 años de vida. Los miembros se mostraron muy entusiasmado por la fecha.

Fecha patronal

Cada 16 de agosto se conmemora el día de San Roque, conocido como el patrono de los enfermos y de las mascotas, como así también por ayudar a las personas en tiempos de epidemia.

En Italia y Francia se veneraba ya a San Roque en el siglo XV, poco después de su muerte. San Roque era hijo del gobernador de Montpellier -lugar donde nació en 1378- y a la edad de 20 años quedó huérfano de ambos padres. Durante la epidemia de peste que se desató por aquella época en Italia, el santo se dedicó a asistir a los enfermos y consiguió curar a muchas personas tan solo con hacer sobre ellas la señal de la cruz.

Estando en Piacenza, donde trabajaba en uno de los hospitales, el santo contrajo la mortal enfermedad.

Como no quiso ser una carga para ningún hospital, decidió trasladarse a las afueras de la ciudad e instalarse en una caverna.

Sin embargo, un perro lo alimentó milagrosamente. El dueño del animal acabó por descubrir a San Roque y desde ahí le brindó cuidados y atención.

Cuando recobró las fuerzas, el santo volvió a la ciudad donde curó milagrosamente a muchas personas y numerosas cabezas de ganado.

Retornó a Montpellier, pero allí su tío no lo reconoció y lo dejó en el abandono.

San Roque fue arrestado, probablemente porque fue confundido erróneamente por un espía, y permaneció en la cárcel por cinco años, donde finalmente falleció.

La popularidad y rápida extensión del culto a San Roque fue extraordinaria. En su tumba se obraron muchos milagros y son miles los que lo han invocado contra la peste.

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