Recomiendan podar el árbol genealógico a quienes sufren violencia

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Los especialistas afirman que en una relación se debe encontrar paz, confianza y confort. Si no es así, también vale alejarse de ciertos parientes sin remordimientos.

Soltar. Especialistas aseguran que es sano alejarse de las personas que hacen daño, aunque sean miembros de la familia. Crédito: Gentileza.

«La familia es primero», «Debés perdonarlo/a porque es tu mamá, papá, esposo/a, hijo/a», «No importa lo que te haya hecho, es tu sangre». Son frases que escuchamos a menudo, pero hay veces que la familia lastima, violenta o separa y ningún lazo o vínculo justifica hacerlo.

«La sangre es más espesa que el agua, es decir, eso es genial si tienes una familia linda que te contiene, apoya, ayuda, brinda tranquilidad y opciones de crecimiento. Pero si la familia de la que hablamos no tiene esto, es expulsiva, provoca más daño que reparación y te da más intranquilidad que tranquilidad, entonces estamos platicando de otra cosa», comentó Emilio Hidalgo, especialista en Psiquiatría y Psicología médica, en diálogo con un medio local .

«Es necesario decidir a quién tener cerca o lejos. Es una estrategia de vida importante y es clave saber alejarse a tiempo de las relaciones disfuncionales aunque se traten de la propia familia. Se debe encontrar la paz, la confianza y el confort, si no es así también se vale podar el árbol genealógico sin remordimientos», afirmó.  No se puede justificar la violencia con la sangre o los genes. Una persona que realmente te quiere –comparta tu ADN o no– te cuida, respeta y suma a tu vida.

«Hoy en día, nos libramos mucho de esas cuestiones culturales e históricas que tienen que ver con las distintas relaciones. En el caso de la familia, ya nada ata ni a los jóvenes y tampoco a los adultos en esas relaciones con padres o hermanos complicados, más allá del deseo de tener auténticamente un vínculo con ellos», resaltó.

«A medida que vamos aprendiendo, aumentando nuestro capital ideativo, conociendo gente y teniendo un crecimiento personal empezamos a poner en duda nuestras relaciones y es sano alejarse de la gente que nos hace mal y acercarnos así a la que nos hace bien.

Muchas veces, en este crecimiento personal aparece la ruptura hacia un miembro de la familia o varios que identificamos que nos han hecho daño o nos impiden seguir creciendo correctamente», explicó.

«Son muchas las causas que provocan una ruptura familiar, por ejemplo, los hechos de violencia que pudieron haber ocurrido en el pasado o en el presente: puede ser violencia verbal, emocional, física o sexual. Otro de los principios frecuentes es el divorcio, sobre todo en mal término, ya que los chicos se ponen de un lado de los padres donde aparecer nuevos miembros de la familia como parejas, hermanitos.

Esto puede verse como una competencia o una fuente de problemas emocionales que generan rupturas en el seno familiar», detalló.

Si bien hay temas que tienen que ser expuestos y debatidos deben ser en el lugar y momento indicados.

En este sentido, Hidalgo contó: «También los desacuerdos en valores como los conflictos por tener una ideología política distinta, la diversidad sexual, las deferencias religiosas o los estilos de vida alternativos que hoy eligen los jóvenes. Podríamos decir que esta cuestión de la identidad se convirtió en un elemento determinante sobre a quién quiero tener cerca o con quién romper relaciones».

«El factor de la salud mental ha cambiado mucho últimamente porque hubo un aumento de conciencia acerca de este tema y de lo tóxicas que pueden resultar las relaciones violentas», enfatizó el especialista.

Otras opciones

Familia es una palabra que puede tener muchos significados y que, con el pasar del tiempo, entendemos que no se aplica solo a quien nos toca, sino también a quienes elegimos.

 «Decidir qué personas mantener cerca o lejos se ha convertido en una importante
estrategia de vida»

SILVIA BONASSIES
dIRECTORA DEL HOSPITAL LLANO

«Escogemos la cercanía emocional por encima de las relaciones de sangre, porque ellos nos hacen bien y mejoran el ánimo. Por este motivo, decimos que un amigo es como un hermano, ya que es mucho más sincero,  honesto y saludable entablar vínculos de esa manera. Asimismo, hay casos en que las relaciones de los hijos con padres no biológicos son mejores que con las de los progenitores», dijo el psiquiatra.

 

«Son personas con las que nos sentimos plenos, con quienes podemos ser nosotros mismos sin miedo a ser juzgados ni criticados. Por eso tienen tanto peso e influencia en nuestras vidas», concluyó.

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