«Quería ser yo al 100%», dijo Guido Encinas tras Operación Triunfo
El artista contó cómo vivió su paso por el certamen en el que llegó hasta las puertas de las instancias decisivas. La experiencia le permitió conocer a grandes figuras de la música.
GUIDO ENCINAS DURANTE SU PARTICIPACIÓN EN OPERACIÓN TRIUNFO ESTADOS UNIDOS, UNA EXPERIENCIA QUE LO LLEVÓ A COMPETIR A NIVEL INTERNACIONAL Y QUE AHORA BUSCA TRANSFORMAR EN NUEVAS OPORTUNIDADES MUSICALES.
La permanencia
Guido permaneció cerca de un mes dentro de la academia, con jornadas que comenzaban a las 6 de la mañana y terminaban cerca de la medianoche. Durante ese período no tuvo acceso a celulares ni redes sociales y se dedicó exclusivamente a la formación y la música.
Guido Encinas todavía está intentando dimensionar todo lo que vivió. A sus 24 años, el artista correntino acaba de atravesar una de las experiencias más importantes de su carrera: fue parte de La Academia, el reconocido formato musical producido para Telemundo, y quedó a apenas unos días de las instancias decisivas. Ahora, mientras permanece en Miami y comienza a mirar hacia las nuevas oportunidades que se abrieron después del programa, asegura que todavía está «recalculando» todo lo sucedido.
«Estoy sorprendido por esta experiencia increíble. A nivel televisivo creo que fue una experiencia que va a ser inolvidable para mí. Todavía mirando hacia atrás me parece una locura, pero súper contento y todavía recalculando todo lo que pasó», contó Guido en comunicación con Radio Sudamericana.
Todo empezó en marzo, cuando se enteró de que se realizarían las audiciones. En ese momento estaba en Miami y fueron sus amigos y, especialmente, su familia quienes lo impulsaron a intentarlo. Su familia insistió. ‘Guido, anotate, dale, dale’, que son mi apoyo, mi sostén siempre», contó. Finalmente decidió completar el formulario y comenzó un proceso que terminaría siendo mucho más extenso de lo que imaginaba.
Audiciones, evaluaciones psicológicas y diferentes instancias fueron formando parte de un recorrido que se extendió durante meses. Cuando finalmente llegó a la etapa presencial en Miami, Guido pensó que ya había alcanzado un logro enorme. «Para mí eso ya era un montón, que me hayan llevado a Miami la producción, todo. Yo dije: ‘Nada, listo, hasta acá’», recordó.
Sin embargo, todavía quedaban varias puertas por atravesar. Volvió a presentarse, superó nuevas instancias y finalmente recibió la noticia que había estado esperando: había sido seleccionado para formar parte del programa y debía viajar a Colombia para continuar con la competencia.
La Academia significó para él mucho más que una competencia televisiva. Durante aproximadamente un mes, los participantes permanecieron completamente aislados del mundo exterior. Sin celulares, sin redes sociales y sin el contacto permanente con lo que ocurría afuera, la rutina estaba concentrada exclusivamente en la música.
«Imagínense, un mes donde uno hace música sin interrupción. No tenés redes sociales, no tenés celular, no tenés todos los problemas que tenés afuera. Ahí se apaga todo eso y solo te dedicás a la música», explicó.
La exigencia era permanente. Clases, ensayos, preparación vocal, trabajo artístico y presentaciones formaban parte de una rutina intensa que se repetía todos los días.
Guido permaneció dentro del programa hasta cinco días antes de la final y quedó eliminado a solamente cuatro días de la semifinal. Pero quizás una de las experiencias que más lo marcó fue la posibilidad de compartir el proceso con grandes figuras de la industria musical. Durante su estadía tuvo contacto con compositores, productores y artistas con una trayectoria internacional.
Entre ellos estuvo Erika Ender, reconocida compositora y directora, vinculada a grandes éxitos de la música latina. También compartió espacios con integrantes de grupos reconocidos y productores de la industria.
«Me rodeé de gente muy grosa, muy grosa, de las cuales hasta hoy me parece muy emocionante haber compartido una conversación, una charla, que me hayan dado un pedacito de su conocimiento», expresó.
«Yo entré a La Academia con un objetivo, que era ser lo más auténtico posible. Quería ser yo en su 100% y todo el tiempo mostrarme como quién soy», explicó. Por eso, cuando fue eliminado, pensó que quizás la respuesta del público no había sido positiva. «Yo dije: ‘Listo, ya está, la gente me odia, no sé, la gente no me quiere ni ver’», recordó. Pero ocurrió todo lo contrario.
El objetivo inmediato es aprovechar los vínculos que pudo construir durante el programa y continuar generando música. «Se abren muchísimas puertas y, gracias también a esta experiencia, pude conseguir muchísimos contactos. En medio de esta nueva etapa, Guido también comenzó a descubrir facetas de su voz que quizás no había explorado profundamente. Uno de los momentos que más lo sorprendió fue su interpretación de «Te quiero, te quiero», de Nino Bravo.
Ese descubrimiento puede influir en el camino musical que tome a partir de ahora, aunque hay algo que Guido tiene claro: sus nuevas experiencias no significan abandonar sus raíces. «Me encantó ese estilo, pero a su vez, obvio, manteniendo mis raíces y mi folklore y mi chamamé, por supuesto», remarcó.
El futuro profesional ya empieza a tomar forma. Guido contó que actualmente se encuentra bajo contrato con Universal Music y que será la compañía la que determine las posibilidades de continuar trabajando juntos.
Su intención es permanecer un tiempo más en Miami, evaluar las oportunidades que puedan surgir y posteriormente regresar a Buenos Aires para comenzar una nueva etapa artística. «Después la idea es volver a Buenos Aires para empezar a grabar mi música. Trabajar con productores y empezar a poner un poco mi firma dentro de la música», adelantó.
El regreso al mundo real
Al volver a las redes descubrió una enorme cantidad de mensajes de apoyo y cariño. «La cantidad de apoyo, de buena onda, de linda energía, deseándome cosas tan lindas… no tuve, gracias a Dios, no leí ningún comentario negativo», contó.
Para él, ese recibimiento terminó convirtiéndose en uno de los mayores regalos de la experiencia. «Yo entré con ese objetivo, ser yo, ser en mi manera más auténtica, y eso fue lo más lindo», sostuvo.
La exposición también le abrió nuevas posibilidades profesionales. Después de la participación en el programa, Guido comenzó a recibir contactos y oportunidades que antes parecían mucho más lejanas. Actualmente permanece en Miami, donde busca aprovechar el impulso generado por la competencia y la cercanía con la industria musical y televisiva.
«Estoy como súper abierto a cualquier oportunidad. Lo que yo quiero en esta vida, en mi vida, es la música», afirmó. La posibilidad de continuar trabajando en Estados Unidos o Colombia está abierta. «Si se abre una oportunidad en Miami, ahí voy, y si se abre una oportunidad en Colombia, ahí voy también», aseguró.