Otra ves aumentaron un 15 % los alimentos y hay faltantes de productos
Desde hace alguna semanas ya hay escasez. Desde las empresas que fabrican y envasan alimentos lo explican con claridad: cuando te ponen un precio tope impuesto y se sabe que no va a haber ninguna rentabilidad, la opción es fabricar otra cosa. O el mismo alimento, en otras presentaciones, con unidades de medida distintas, porque nadie puede trabajar así”, describió un referente del sector supermercadista de la ciudad .
En un sondeo realizado con diversos referentes del sector privado dedicado a la comercialización mayorista de alimentos, la existencia de faltantes no es un augurio, sino una realidad.
“Todas las listas de precios llegan con aumentos. Y aún con los galpones llenos de mercadería en stock, uno no sabe si vender o no vender. Porque con la incertidumbre que generan estas medidas, lo más probable es que después no se pueda reponer la mercadería. El impacto es muy negativo, porque a los problemas económicos que ya existen y la inflación que venimos manejando, la incertidumbre solo abona confusión. Y eso en la góndola se traduce en faltantes”, analizó otra fuente consultada.
“Los datos del Indec evidencian que no es la industria de
alimentos y bebidas la que tracciona
mayoritariamente en la inflación general”COPAL
COORDINADORA DE LAS
INDUSTRIAS DE PRODUCTOS
ALIMENTICIOS DE ARGENTINA
Para los empresarios de distribuidoras mayoristas de la ciudad, la cosa está clara: “Es otra medida cortoplacista, con fines electoralistas, que lejos de funcionar para morigerar el impacto de la inflación, va a profundizar la dificultad de los consumidores para abastecerse”, evaluaron.
Así, como con otros planes de control de precios que ya había lanzado el Gobierno nacional, con baja o nula implementación real en los supermercados locales -como es el caso de Súper Cerca, Precios Cuidados y los precios con tope para la carne- el de los Precios Congelados dispuesto por resolución del Gobierno y sin acuerdo del sector empresarial promete no prosperar.
La puja y la resolución
El lunes, tras la tensión con los fabricantes de alimentos, se concretó una reunión de urgencia entre el titular de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja; el director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos, Juan Vasco Martínez; y el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti; con el objetivo de acomodar la negociación.
Feletti les informó que al Gobierno le urgía emitir una resolución, aunque les aseguró que continuaría con el diálogo. Finalmente, los artículos a precio congelado serán 1.432, número al que se llegó luego de considerar correcciones que le hicieron llegar algunas firmas, pero se trató de apenas un tibio retoque. Esta situación tensó más aún la relación de los empresarios de consumo masivo con Feletti, quien recibió advertencias de Funes de Rioja sobre una posible judicialización de la norma. Según los empresarios, la nueva lista contempla valores que son mucho más bajos que los que regían el 1 de octubre.
Mientras tanto, en nuestra provincia, al menos para los alimentos que no están incluidos con marca y presentación específica dentro del listado de los 1432 congelados, los incrementos ya se sienten.
Y para los que sí integran los precios congelados por resolución gubernamental, la perspectiva es la de desaparecer progresivamente de las góndolas. “El Gobierno estipula un margen de ganancia de un 15 % sobre los productos congelados para los mayoristas. ¿A qué precio habría que venderle al mercadito de barrio para que también le quede algo de rentabilidad?”, cuestionó un referente del sector. “Es inaplicable”, sentenció al final.