Muchas familias resisten a la crecida del Paraná

0
inundado en ituzaingo

 

Los damnificados se niegan a retirarse de sus hogares por temor a los robos. La única familia que aceptó ser trasladada al centro de evacuados del barrio Anahí comentó su dramática experiencia. Desde allí, municipales asisten a los desplazados con alimentos y atenciones médicas.

En un abrir y cerrar de ojos, Julio Acevedo, o don Julio para vecinos y amigos, perdió todo lo que con tanto esfuerzo había levantado a orillas del río Paraná, en el barrio Lomas del Mirador. Una cocina, un ropero, dos camas y hasta una garrafa desapreció ante sus ojos en la noche del jueves pasado cuando regresaba a su hogar, luego de una ardua jornada «changueando».

Ahora, el agua llegó hasta el techo de su casa y es bastante difícil que pueda regresar en los próximos días, ya que los pronósticos indican que el cauce no bajará de los seis metros hasta la última semana de noviembre. «Necesitamos colchones, camas, frazadas y ropa de abrigo. Y sobre todo una bicicleta, porque la que tenía fue robada de mi hogar», comentó el damnificado. A la vez que dejó su número de celular para coordinar cualquier tipo de donación (379-532-09-85).

Un refugio para la comunidad
El Centro Integrador Comunitario (CIC) «General Andresito», ubicado sobre calle Cristo Obrero al 300, asisten la demanda de los damnificados por la creciente desde hace más de una semana. En las instalaciones atienden las 24 horas del día y socorren a la gente con alimentos y servicios de salud. Se trata de uno de los dos centros de evacuados (el segundo está situado sobre calle 658 a la altura 2100 en el barrio Independencia) dispuesto por el Municipio capitalino con capacidad para albergar a 20 personas.

El director de Delegaciones Barriales, Héctor Vanasco, precisó que en la costa norte de la ciudad existen 130 familias que fueron afectadas por la crecida, de ese total el grupo más grande, unas 50 familias, están en el barrio Punta Taitalo. En tanto, el resto se reparte entre otras barriadas costeras como Sol de Mayo, Canal 13, Itatí, Quinta Ferré, Lomas y Apipé. «El 95% de los damnificados no quieren evacuarse, prefieren trasladarse hasta la casa de un familiar en lugares más altos. La gente tiene miedo que les roben todo lo que tienen», explicó.

Tanto es así que por ahora solo la familia de Don Julio es la única que aceptó ser alojada en el CIC del barrio Anahí. De todas formas, Vanasco aclaró que un equipo de agentes municipales recorren a diario las zonas inundadas, encabezados por un asistente social, para brindar alimentos y atenciones médicas.

Cada familia autoevacuada recibe un número de contacto para hablar directamente con el CIC. «También pueden pedir asistencia llamando al 911 de la Policía o al 147 del Municipio», detalló. A la vez que aclaró que antes del ingreso se sigue un protocolo que contempla cada situación particular, como por ejemplo, que algún miembro de la familia tenga una discapacidad o sufra algún consumo problemático. «Esto se coordina específicamente porque no se pueden mezclar todo en un solo ambiente», agregó.

Hasta ayer a la tarde, el movimiento era tranquilo aunque aseguran que están listos para cualquier tipo de contingencia. «Estamos preparados para atender la peor situación», remarcó Dolores Ortiz, directora del CIC.

Desde el centro de evacuados dejaron en claro que la asistencia es brindada siempre y cuando registren su ingreso ante los agentes municipales. «La ayuda del Estado es para quienes perdieron todo», resaltó Vanasco.

Sobre la reticencia de los vecinos a ser evacuados, ambos referentes no se mostraron sorprendidos y sostuvieron que «ya pasó otras veces». «Los malhechores roban ventanas, chapas y cualquier mínima pertenencia», lamentó.

En el centro de evacuados, con base en distintas previsiones oficiales, estiman que la creciente del río podría extenderse hasta el primer semestre de 2024. Asimismo, estiman que el nivel del agua oscile entre seis metros y siete metros.

El plan del Gobierno municipal y provincia implica la apertura de otros centros de evacuados en delegaciones o centros comunitarios en caso de ser necesario. Vale recordar que la zona norte incluye a 28 barrios.

«Queremos dejar en claro que se va a asistir a todos los damnificados, se tiene conocimiento de la situación y están todos los organismos coordinados», dejaron como mensaje final.

Relevan 144 familias afectadas en la zona sur 
El Gobierno de Corrientes, a través del Ministerio de Desarrollo Social, continúa con el recorrido por los distintas zonas de la Capital provincial afectados por la creciente del río, para llevar la respectiva asistencia. Así es que directivos y personal técnico de la Dirección de Planificación e Identificación de Necesidades Críticas, de la Dirección de Participación y Abordaje Territorial y de Seguridad Alimentaria, recorrieron ayer los barrios La Tosquera y río Paraná.

Con los trabajadores sociales se asistió a 44 familias entregando módulos alimentarios y repelentes, en algunos lugares se requirió llegar con botes. Se alcanzó hasta el momento 144 familias asistidas, en lo que va del operativo.

Con el propósito de evaluar las condiciones actuales de cada familia, los profesionales del Trabajo Social abordan las circunstancias de cada una de ellas y colaboran en la gestión de recursos de primera necesidad.

Contacto
Para los afectados está habilitada la línea 147, el 0800-5555-6864 o bien pueden dirigirse a la delegación municipal más cercana. También pueden llamar al 911 y contactarse con la comisaría más próxima.

En el caso de solicitar ser evacuados, funcionarios municipales hacen la verificación y proceden a la reubicación inmediata.

Desde la Comuna esperan para hoy precipitaciones y el inicio de un periodo lluvioso que podría extenderse hasta el próximo lunes.

 

Fuente: época

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *