Milei deslumbró en el Luna Park
El mandatario libertario presentó su libro Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica en un colmado Luna Park, donde reiteró sus críticas al marxismo, a los gobiernos intervencionistas y defendió la batalla cultural.

En plena Semana de Mayo y como un espejo al período menemista de los 90, marcado por la espectacularización de la política, el presidente Javier Milei presentó anoche su nuevo libro, Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica, en el mítico estadio Luna Park en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en cuya ocasión ratificó su perfil anarcocapitalista y criticó los modelos de Estados intervencionista en los mercados.
Tras las idas y contramarchas con la organización de la Feria del Libro en la que finalmente no se presentó luego de aducir cuestiones de seguridad, optó por un show propio y así atraer todas las miradas. El devoto de Carlos Menem ingresó entre el público con un sobretodo, donde subió al escenario y, fiel ante cada presentación masiva, cantó la canción Panic Show de La Renga, acompañada por una banda en vivo. Concluyó con su clásico grito «viva la libertad carajo».
Al presentar su material bibliográfico, relató: «Cómo fui mutando mi pensamiento marxista hasta convertirme en un discípulo de la escuela austríaca, liberal libertario, anarcocapitalista». Comentó que el libro incluye el discurso dado en Davos «para decirle al mundo que la Argentina viene a levantar las ideas de la libertad como nadie en el mundo».
También reeditó «la conferencia que di en Washington que explico los riesgos de abrazar las ideas neoclásicas».
Por otro lado, indicó: «También presento la batalla cultural y cómo darle pelea al socialismo del siglo XXI, lo que era el Foro de San Pablo y luego del Grupo de Puebla», cuyos postulados dijo «quieren que siga la miseria». En otro tramo del discurso regresó sobre esos conceptos y aludió al «control de natalidad, cuya versión moderna son los aborteros».
Milei defendió al mercado al expresar que «el monopolio es cuando el monarca o señor feudal le daba la potestad a una empresa para que produzca». A lo que contrastó: «El problema en el monopolio es cuando en el medio está el maldito Estado». También indicó que «en un lado estará el capitalismo de libre empresa y del otro lado, opuesto, estará el socialismo real. Esos son los dos polos», puntualizó.
«Lo único que justifica la existencia del Estado y cobro de impuestos, es para que corrija los errores de mercado», manifestó. Tras lo que sostuvo: «En ese sentido mi reflexión» es que «los fallos de mercado no existen, lo primero que sugiero es que se revise que no esté la intervención del Estado. Si hay intervención del Estado, el problema no es la gente, son los políticos», subrayó.