Vialidad informó que ya se concluyó con el alumbrado de esa zona. Se advierte que el rendimiento es notoriamente menor al de las torres anteriores, que fueron retiradas. Los cambios en los carriles agravan los problemas.
La autovía entre Riachuelo y el acceso a Santa Ana se construye desde hace varios años con un dispar avance en los trabajos según el tramo.
Desde Vialidad Nacional destacan que algunos puntos ya se encuentran terminados, aunque lo cierto es que, a pesar de ello, siguen dándose dificultades en la transitabilidad. Uno de los ejemplos más claros es la zona de la rotonda de la Virgen de Itatí, uno de los principales ingresos a la ciudad.
Al respecto, el jefe del distrito 10, Daniel Flores, señaló hace pocos días que «la rotonda de la Virgen cuenta con nueva iluminación» y que «sus nuevos accesos están concluidos y funcionando». En ese sector, retiraron las antiguas torres de alumbrado y las reemplazaron por nuevas estructuras que utilizan tecnología led, que consumen menos energía.
Sin embargo, desde que se realizaron estos cambios, la rotonda se volvió un sector de alto riesgo para el tránsito. La nueva iluminación no alcanza a brindar una buena visibilidad a los conductores ni a los peatones que deben cruzar en esa zona de la ciudad, que cuenta con un importante caudal vehicular y es de hecho el tramo rutero más transitado de la provincia.
Riesgos
Los carriles que ya existían y los nuevos se encuentran en penumbras durante la noche, aumentando los peligros que de por sí tiene ese sector de la capital, donde confluyen la avenida Independencia y las rutas 12 y 5. Además, con la arteria provincial en proceso de transformación para ser también autovía, se espera que sigan dándose modificaciones, todo con una iluminación escasa.
Además, la rotonda propiamente dicha tampoco cuenta con buena iluminación, por lo que agrava la situación.
Algunos de los carriles modificados, como el ingreso desde Independencia, cuentan con curvas muy pronunciadas que obligan a maniobras complicadas a los conductores.
Estos problemas se dan sin la iluminación suficiente, justamente en un sector donde transitan vehículos particulares, de carga y unidades de colectivos.