La Nación y la AFA definen protocolos para vuelta del público a los estadios
B. Las partes planifican lo que será la prueba piloto, en el estadio de River Plate, donde el seleccionado argentino recibirá a Bolivia el 9 de septiembre.
El Gobierno nacional y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) definirán hoy el protocolo de acceso del público al partido del seleccionado argentino y Bolivia, que se disputará el jueves 9 de septiembre en el estadio de River Plate por las Eliminatorias Sudamericanas del Mundial Qatar 2022.
Los ministros de Salud, Carla Vizzotti, y de Turismo y Deportes, Matías Lammens, y el jefe médico de la AFA, Donato Villani tuvieron ayer un primer contacto virtual con el que se avanzó en las medidas que serán comunicadas este viernes luego de un nuevo encuentro telemático.
Argentina-Bolivia, correspondiente a la décima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas, se disputará el jueves 9 desde las 20:30 y será el primer partido de fútbol con público en el país desde que se decretó la pandemia de coronavirus.
Desde la Nación anunciaron días atrás que ese encuentro tendrá un aforo habilitado del 30 por ciento y que servirá como “prueba piloto” para el regreso paulatino de los hinchas a los estadios del fútbol argentino.
Desde esa confirmación, la mayor expectativa se centró en los requisitos que se le exigirá a los fanáticos que asistan a ver al equipo capitaneado por Lionel Messi, que jugará en Argentina por primera vez desde la conquista de la Copa América Brasil 2021, el 10 de julio pasado.
“En ese aspecto no hubo ninguna definición. En la reunión de mañana, a la que se sumará la gente de Seguridad, es probable que quede resuelto y será comunicado”, adelantaron fuentes del Ministerio.
Una de las mayores preocupaciones de las autoridades nacionales se centra en la necesidad de que la entrada del público al estadio de River Plate sea fluido y no se generen trabas por los controles sanitarios.
En virtud del cupo de espectadores autorizados para el partido, se espera que asistan al Monumental entre 20.000 y 23.000 personas, lo que exige un operativo de control eficiente para evitar concentraciones.
Otro de los puntos importantes por decidir se vincula con las exigencias sanitarias para acceder a la cancha.