La familia policial Peregrino hasta el Santuario de Nuestra Señora de Itatí
En una emotiva muestra de fe y unidad, integrantes de la Policía de Corrientes, junto a familiares, amigos e invitados, culminaron este sábado 13 la 37ª peregrinación policial a pie hacia la Basílica de Nuestra Señora de Itatí.
Bajo el lema «María de Itatí y la familia policial, peregrinos de esperanza», los caminantes fueron recibidos con una misa de bienvenida pasadas las 13 horas.
La travesía comenzó en las primeras horas del viernes, desde la sede de la Jefatura de Policía, y recorrió más de 70 kilómetros a lo largo de la Ruta Nacional Nº12 hasta llegar al santuario mariano. Este año, la participación fue más numerosa que en ediciones anteriores, según destacaron los organizadores.
Presencias destacadas
El inicio de la peregrinación fue acompañado por altas autoridades de la fuerza y del Ministerio de Seguridad, entre ellos el jefe de Policía, Crio. Gral. Lic. Miguel Ángel Leguizamón; el subsecretario de Seguridad, Crio. Gral. (R) Osvaldo de los Santos García; el subjefe de Policía, Crio. Gral. Walter Darío Aceval, y miembros del Estado Mayor Policial, directores generales, jefes de unidades especiales y de divisiones.
Durante el trayecto, reinó un clima de camaradería y fraternidad, con momentos compartidos como almuerzos comunitarios, desayunos, y pausas de descanso en distintos puntos del recorrido. La peregrinación no sólo fortaleció la espiritualidad de los caminantes, sino también los lazos humanos dentro de la familia policial.
Seguridad y organización
El evento contó con un amplio operativo de seguridad, desplegado para garantizar el cuidado de los peregrinos a lo largo de todo el trayecto. Se destacó el trabajo articulado para controlar el tránsito sobre la Ruta Nacional 12 y en los accesos a la localidad de Itatí, brindando acompañamiento logístico, asistencia médica y contención.
La llegada a la Basílica fue recibida por vecinos y fieles que acompañaron con aplausos, cánticos y pañuelos en alto, en un momento de profunda emoción. La tradicional misa de bienvenida marcó el cierre espiritual de la travesía, con pedidos por la protección de la fuerza policial y sus familias.