La comunión, por grupos, distanciados y con transmisión por redes en la Basílica
Sin familiares y con distanciamiento, 21 chicos recibieron el sacramento de la eucaristía. Hoy, la actividad incluirá a otros 20.
La pandemia del coronavirus obligó a cambiar costumbres y hábitos, y la Iglesia católica no quedó exenta de estas variaciones impuestas ante la situación sanitaria.
En un año en el que se pasó de la imposibilidad de poder asistir a una misa hasta poder hacerlo cumpliendo protocolos sanitarios, la basílica de Itatí vivió ayer una jornada emotiva en el marco de la primera celebración de las primeras comuniones.
Por grupos y cumpliendo diversos protocolos, la ceremonia tuvo a los protagonistas en el mismo templo, primero a 11 y luego 10 chicos, pero a sus familiares permanecieron lejos, siguiendo una transmisión en vivo de una acontecimiento único para la comunidad católica.
“Con María, Madre del Pueblo y Esperanza nuestra, recibimos a Jesús”, fue el lema con el que se concretó la comunión del primer grupo de chicos, con la particularidad de un salón en el que mantuvo el distanciamiento y otras medidas ajustadas a la situación sanitaria.
Allegados a los chicos, por su parte, tuvieron la chance de seguir en vivo la celebración a través de las redes sociales, una metodología que acompañó distintos eventos en el santuario de la Virgen de Itatí durante este año.
Según adelantaron autoridades de la Basílica, en esta jornada, otros 20 chicos divididos en dos grupos de 10, también a las 17 y con transmisión por redes sociales, recibirá por primera vez a Jesús en el sacramento de la eucaristía, manteniendo una metodología atípica y adaptada a la situación sanitaria que se vive por el coronavirus.
Una ceremonia distinta
La celebración en la víspera fue presidida por el padre Porfirio Ramírez, párroco y rector del santuario, quien en su homilía resaltó que es una ceremonia que se va a recordar, “por esta situación tan distinta”, en referencia al marco sanitario que se vive a nivel mundial.
“Llegó el día tan importante y que estaban esperando. Sé que se estaban preparando con entusiasmo y con alegría. Siempre produce mucha alegría recibir y estar cerca de Jesús, al alejarnos nos produce mucha tristeza”, expresó.
El padre Ramírez aseguró que “de esta fecha, todos nos vamos a acordar, porque es una situación tan distinta. No estamos acostumbrados. Pero igual van a recibir a Jesús en la eucaristía”, dijo.