Desde su localidad natal venía a la capital para dar clases de Historia a los alumnos del 3er año del Colegio San Benito. Pero, hace más de una semana, inició un desafío que se extenderá hasta noviembre de 2022.
Iván Gabriel Meza no solo comparte con otros compueblanos haber nacido en San Luis del Palmar sino también su fe, que hasta ahora se circunscribía a actividades en la iglesia y las que desarrollaba en el Colegio San Benito, de Corrientes. Pero tiempo atrás inició las gestiones para misionar durante un año fuera de las fronteras argentinas.
Así fue que, hace una semana, está en la provincia de Orellana, más precisamente en el Vicariato Apostólico de Aguarico, una «circunscripción misionera de la Iglesia católica que se encuentra en la selva amazónica de Ecuador».
«Me postulé para tratar de colaborar en el plan de lucha contra las adicciones que desarrollan porque es un tema en el que estuve trabajando acá en los últimos años», contó el docente, quien acotó: «Eso no significa que no me sumaré a otras tareas que estén realizando allá. Por el contrario, el objetivo es ir a contribuir en lo que ellos consideren necesario».
Y para lograrlo tiene al menos un año porque -en principio- su fecha de regreso sería noviembre de 2022. Es decir, 365 días después de su arribo a suelo ecuatoriano, donde ya lo recibieron integrantes del vicariato, entre ellos, el obispo, un sacerdote y varios laicos.
Antes de partir recibió numerosos mensajes de quienes -pese a que lo extrañarán- manifestaron su apoyo a la decisión que adoptó. Una de esas expresiones públicas fue la misa de envío que el pasado domingo 24 de octubre, a las 20, lideró el párroco Epifanio Barrios en la iglesia de San Luis del Palmar. Es que Iván es parte de esa comunidad y ahí desarrolló la mayoría de sus actividades vinculadas a la Iglesia.
«Fue una ceremonia muy linda porque tuve la oportunidad de estar con quienes compartimos la misma fe en nuestra localidad e inclusive fueron integrantes del Colegio San Benito, donde también daba la materia llamada Religión», rememoró Iván, en diálogo con República de Corrientes.
Allí brindó detalles sobre en qué consistirá la misión ad gentes que hará como laico sino que además recordó las palabras de Santa Teresita, que es «patrona de todas las misiones extranjeras, junto con San Francisco Javier». Luego, fue el sacerdote Epifanio el encargado de realizar una oración y darle posteriormente la bendición a Iván.
Viaje
El pasado jueves 28 de octubre, el profesor de Historia inició su viaje desde Buenos Aires.
Al día siguiente arribó a Quito (Ecuador). Pero, desde ahí recorrió unas ocho horas para llegar al lugar donde permanecerá un año. Está allí hace más de una semana.
Por estos días, el sanluiseño, de 28 años, que es el cuarto de seis hermanos, está interiorizándose sobre la actividades que realizan en el Vicariato de Aguarico para poder colaborar así no solo en la prevención de adicciones sino también en todo lo que sea necesario en la comunidad.
Si bien señaló que tendrá que adaptarse a la vida cotidiana de allá, destacó: «Puse mi confianza en Dios y es una garantía de que no estoy caminando solo. Además, podré caminar junto con otros con quien comparto ese mismo anhelo de construir una sociedad más justa, más fraterna».