HASTA POR LA VACUNA PELEAN EE.UU Y RUSIA
Luego de que la Organización Mundial de la Salud pusiera en duda la efectividad del medicamento ruso, el gobierno comandado por Vladimir Putin salió a contestar. Mientras tanto, el presidente estadounidense asegura que su gestión está cerca de conseguir una vacuna alternativa.
«Estamos invirtiendo en el desarrollo y fabricación de las seis principales candidatas para asegurar su rápida distribución, y las Fuerzas Armadas están listas, listas para entregar la vacuna a los estadounidenses tan pronto como la primera esté del todo aprobada. Y estamos muy cerca de esa aprobación», dijo el mandatario norteamericano.
Trump prometió que en el momento en el que una de las candidatas sea aprobada ya estarán disponibles 100 millones de dosis para vacunar a los estadounidenses y también dijo que «poco después» se producirán 500 millones más.
En la misma rueda de prensa, el presidente anunció un acuerdo con Moderna, una de las farmacéuticas que más cerca está de finalizar las pruebas con su vacuna, para adquirir 100 millones de dosis cuando esté aprobada. Moderna, por su parte, informó que el acuerdo asciende a unos 1.500 millones de dólares.
Según el mandatario, los esfuerzos de su Gobierno para lograr la vacuna son «la mayor y más avanzada operación de este tipo en el mundo y en la historia».
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Si bien el mandatario estadounidense no mencionó ni fue consultado por la prensa sobre la vacuna rusa, su secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, abordó el tema, que tanto por el nombre elegido por Rusia, Sputnik V como por la reacción de la Casa Blanca, evoca las tiranteces de la Guerra Fría durante la carrera espacial, a mediados del siglo pasado.
Desde Taiwán, el ministro afirmó a la cadena ABC que «el punto no es ser los primeros, el punto es tener una vacuna segura y efectiva para los estadounidenses y para la gente en el mundo» y reclamó al Kremlin «datos transparentes».
Azar también dijo que espera tener «decenas de millones» de dosis disponibles para diciembre, pasadas ya las elecciones presidenciales de noviembre.
También habló el principal epidemiólogo del Gobierno de Estados Unidos, Anthony Fauci: «Espero que los rusos hayan probado definitivamente que la vacuna es segura y eficaz. Dudo seriamente que lo hayan hecho».
Por su parte, el jefe de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) -la agencia gubernamental encargada de dar el visto bueno a la vacuna-, Scott Gottlieb, insinuó que el anuncio del Kremlin «puede ser otro esfuerzo para avivar las dudas o incitar a EEUU a forzar una acción temprana».
La respuesta rusa
El ministro ruso de Salud, Mijail Murashko, afirmó que las críticas a la Sputnik V son «absolutamente infundadas» y las atribuyó a la «competencia» en el mercado internacional por dar con el fármaco que frene la pandemia.
Luego de que el martes desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta el Gobierno de Estados Unidos -dos actores rivales en esta pandemia- pusieran en duda la efectividad de la vacuna rusa, que se registró aún sin cumplir todas las fases establecidas en los protocolos de desarrollos internacionales, Murashko señaló: «Colegas extranjeros, que aparentemente sienten cierta competencia ante las ventajas competitivas del fármaco ruso, tratan de expresar algunas opiniones que, a nuestro parecer, son absolutamente infundadas».
Varios países expresaron dudas sobre la eficacia de la Sputnik V, como bautizaron las autoridades rusas a la vacuna contra la Covid-19, ya que fue registrada sin completar los ensayos de la denominada «fase tres», una etapa de ensayos clínicos en las que se evalúa a un alto número de voluntarios.