Fiesta de las Colectividades con un gran mensaje de paz
El evento congregó a inmigrantes y descendientes de más de diez países. Hubo gastronomía y música, pero, sobre todo, mucha camaradería entre los grupos. De duelo por los ataques terroristas en Israel, la comunidad judía no participó, pero recibió mensajes de apoyo y plegarias por las víctimas.
Se realizó ayer la Fiesta de las Colectividades, un colorido y atractivo evento que mezcló de la mejor manera la cultura de diferentes puntos del planeta; algunas a las que los argentinos se encuentran más familiarizados y otras de las que se sabe menos, por diferentes cuestiones. Todas ellas presentaron su stand con comidas, bebidas, artesanías y números artísticos. En realidad, no fueron todas, ya que la comunidad judía decidió no participar por encontrarse de duelo, luego de los ataques ocurridos en Israel por parte del grupo terrorista Hamás.
Y en gran medida, la ausencia de la Sociedad Israelita de Corrientes marcó el evento desde el inicio. Ya desde las palabras de apertura y en las actuaciones que siguieron después se hizo un llamado a la paz mundial y hubo un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de los ataques que ocurrieron en las últimas horas y que ganaron las portadas de los medios de todo el mundo por su gravedad. La bandera israelí mantuvo su lugar y fue adornada con lazos negros, por lo que estuvo presente a pesar de la ausencia.
Camaradería
Pero, como fue el deseo de la comunidad judía, la fiesta se llevó adelante y fue realmente un éxito.
«Nosotros siempre tenemos muy buena repercusión, la gente quiere probar cosas diferentes y por eso siempre traemos novedades»
MARIANA CABRAL
ASOCIACIÓN JAPONESA
Desde la siesta y hasta la noche hubo una masiva concurrencia de público, que pudo disfrutar de una variada gama de propuestas. Muchos de ellos se sorprendieron por los productos que encontraban y que podían comprar para llevárselos como recuerdo. La feria fue como dar una vuelta al mundo sin salir del Cambá Cuá, espacio donde se montó un escenario y se dispusieron los gazebos de todas las colectividades.
En un ambiente festivo y de extrema camaradería, se advirtió también un fuerte compañerismo entre los integrantes de las diferentes colectividades. Estuvieron libaneses, mexicanos, italianos, alemanes, japoneses, peruanos, piamonteses, venezolanos, paraguayos, franceses y españoles, además de un grupo invitado que llegó desde Chaco.
Desde antes del inicio, todos estaban preocupados por presentar el mejor stand, pero el objetivo no era competir con el resto, sino lo contrario. «Yo quiero que el puesto de al lado esté lo más lindo posible, y todos tenemos ese sentimiento», comentó uno de los miembros de la asociación japonesa.
Además, se hizo sentir un fuerte entusiasmo por mostrar y dar a conocer su acervo cultural, que superó ampliamente el interés por vender sus productos. Sin excepción, todos los consultados destacaron la importancia de la integración y de visibilizar la cultura de cada uno.
Personas acarreando tuppers, que demuestraban una preparación previa y meticulosa; ajustando los últimos adornos del stand y preparando algunas especialidades para poder ofrecerlas lo más frescas posibles; situaciones que se vieron ayer y que formaron parte de un evento lucido, que demostró un minucioso preparativo. Nada estuvo librado al azar y, a pesar del sol que hacía picar el lomo durante la siesta, no se vieron más que caras llenas de felicidad.
En los parlantes montados en el escenario sonaron músicas típicas de diferentes naciones. De una canción japonesa a una mexicana, y luego a una clásica italiana, así fue transcurriendo la tarde, mientras cada vez más familias se acercaban a ver el evento. Además, el tradicional pícnic del domingo se armó alrededor de la feria, aprovechando las presentaciones especiales que hubo allí.
Japón
Uno de los puestos más coloridos y concurridos fue el de Japón. Con una cultura por demás especial y distinta a la occidental, los miembros de esta colectividad fueron de los más destacados en la jornada de ayer en el parque Cambá Cuá. Mariana Cabral, una de sus integrantes contó : «Estamos ofreciendo comida típica japonesa, como brotes de bambú con salsa criolla, té verde caliente, onigiri y una bandeja de dulces». Destacó que «nosotros siempre tenemos muy buena repercusión, la gente quiere probar cosas diferentes y por eso siempre traemos novedades».
Además, contó que «nuestra asociación se junta habitualmente, tenemos eventos y se enseña el idioma japonés», por lo que estas actividades también formaron parte de las cuestiones que se promocionaron en la fiesta de ayer.
Alemanes
La salchicha con chucrut fue la gran estrella del stand alemán. Con trajes típicos y el puesto impecablemente embanderado, la colectividad presentó su plato más reconocido, pero también otros productos como un pan dulce de manzana, otro que además tiene nueces y pasas, galletitas de miel muy características y bebidas.
«Más allá de vender, la idea es estar acá, es poder mostrar lo que tenemos, es un esfuerzo muy grande de las colectividades, que venimos trabajando desde hace meses», comentó una de las mujeres a cargo del puesto alemán. «Es un placer poder compartir», expresó.
Diez en ornamentación
Italianos, peruanos, libaneses, venezolanos, mexicanos, paraguayos, piamonteses y el resto de las colectividades estuvieron a tono. Los gazebos se mostraron perfectamente caracterizados, mostrando sus productos tradicionales.
Con excelente predisposición, todos se encargaron de explicar a los presentes de qué estaba compuesto cada menú o cada bebida, al igual que las técnicas utilizadas en las artesanías.
Ñoquis, arepas, sopa paraguaya, mbeyú, aguas frescas naturales, postres especiales, sushi y otras delicias formaron parte de la oferta, que tuvo una muy buena aceptación por parte de los presentes, ya desde el inicio mismo del encuentro de las colectividades.
El público tenía además la posibilidad de votar por el mejor stand, escaneando con su teléfono un código QR que se encontraba expuesto en varios lugares de la feria. Una tarea que no habrá sido sencilla debido al importante trabajo previo que realizaron, y que se vio plasmado en cada uno de los puestos de las colectividades que participaron de la fiesta.