Fabrican pelucas y asisten a 170 pacientes oncológicas solo con donaciones

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fundacion brilla mujer

 

Brilla Mujer nació en otra provincia, pero tiene también una sede en suelo correntino. Cada aporte es trascendental para mejorar la calidad de vida de quienes están atravesando una afección en su salud y necesitan desde alimentos hasta una peluca.

Las necesidades materiales son muchas, pero también las horas que un grupo dedica para brindar acompañamiento a quienes están recibiendo tratamiento médico por algún tipo de cáncer. Ellas en Goya y San Isidro se identifican como la fundación Brilla Mujer. Sin embargo, sus aportes trascienden esas jurisdicciones terrestres y alcanzan a mujeres que viven en otras comunas correntinas. Es que las adversidades y la solidaridad no conocen de límites geográficos.

Prueba de ello es que en 2014 nació en Resistencia (Chaco) la entidad que el 27 de agosto de 2019 abrió una sede en Goya y luego, en San Isidro. Y, aunque funcionan en diferentes lugares, el objetivo es el mismo: proveer sin costo una peluca a la paciente que perdió su cabello, por un tratamiento oncológico.

Sin embargo, al involucrarse en la historia de cada una de las mujeres, a veces las necesidades también incluyen medicamentos, pasajes y hasta alimentos.

Estar implica horas de dedicación, pero también recursos. Sobre esto, Jimena Palacio, quien es vicepresidenta de Brilla Mujer, que funciona en Goya y San Isidro, comentó que, para confeccionar las pelucas o las coronas para las reinas -como ellas las llaman- es esencial el aporte de cabellos. «Quienes se hacen algún corte se acercan a donar y también algunas peluquerías nos junta. Cualquiera de las dos formas son válidas y muy importantes, porque es el insumo principal», señaló Palacio.

Una vez que obtienen los cabellos, se inicia un proceso que empieza con la clasificación por colores y extensiones. Esa y otras tareas que implican la confección de una peluca lo realizan en el consultorio de quien preside la fundación con asiento en Goya, Mariela Valenzuela. «Como no tenemos un espacio físico, ella es quien cede el suyo», destacó Palacio. Tras lo cual añadió que el grupo que trabaja ad honorem en la fundación es diverso, porque, además de desempeñar tareas en sus hogares, en paralelo son enfermeras, modistas, peluqueras, etc.

«Todo aporte es bienvenido. Por ejemplo, una parte de la confección la realizamos con dos máquinas de coser: una es donada y la otra prestada. Tampoco teníamos para secar y planchar los pelos que lavábamos, pero, gracias a Dios, la Municipalidad de Goya nos donó ese equipamiento», contó Palacio. En este contexto, destacó que es importante que octubre se considere como el Mes Rosa, porque está dedicado a crear conciencia y sensibilización sobre el cáncer de mama. Sucede que las actividades que se realizan en diferentes ámbitos contribuyen a sumar aportes solidarios.

No obstante, indicó que no es el único tipo de cáncer que afecta a quienes la fundación trata de acompañar. «Son en total 170 las que están recibiendo algún tipo de tratamiento y no viven solamente en Goya o San Isidro, sino también en Lavalle, Bella Vista, Chavarría y otras localidades», afirmó Palacio, en diálogo con República de Corrientes.

Todo suma

Solo para confeccionar cada peluca, además de pelo, necesitan otros insumos que los adquieren con donaciones o la venta –como ahora- de un bono solidario. «No recibimos ningún tipo de subsidios, por eso es trascendental cada aporte», subrayó Palacio. A su vez, indicó que «a veces se necesitan pasajes, medicamentos y hasta alimentos».

Es que no todas las que están recibiendo tratamiento, tienen obra social o recursos económicos para solventar los distintos gastos. En este punto, la joven oriunda de San Isidro y que en estos días vive en Goya remarcó la importancia de traducir en hechos las expresiones de acompañamiento a quienes reciben un tratamiento por algún tipo de cáncer.

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