Ante la pérdida del quorum, un sector del oficialismo lanzó la posibilidad de un subbloque.
A pocos días de que se modifique la composición de las Cámara de Diputados y del Senado de la Nación, las conversaciones por los cargos, las comisiones y hasta los despachos se aceleraron.
En el caso del Senado, el escenario suma una complejidad para el oficialismo, ya que por primera vez desde 1983 no tendrá quorum propio, lo que le aseguraba no solo la posibilidad de sesionar sin tener que negociar con los otros bloques, sino también el poder de elegir las comisiones a presidir apoyándose en la mayoría propia.
Esta realidad se modificará a partir del 10 de diciembre. Como el oficialismo perderá el quorum propio, un grupo de senadores justicialistas comenzaron a negociar espacios de poder dentro del bloque y, para hacerlo, pusieron sobre la mesa la posibilidad de crear un subbloque dentro del Frente de Todos.
Por ahora son 4 los senadores y entre ellos está el correntino Carlos Camau Espínola, pero podrían llegar a 6 los que armen un bloque propio.
Buscan espacios de poder en la Cámara Alta del Congreso. Aún no hablan de ruptura ni de desconocer la jefatura de José Mayans.
Según publicó Infobae, estos senadores son el correntino Carlos Espínola, el entrerriano Edgardo Kueider, el jujeño Guillermo Snopeck y el salteño Sergio Leavy. «La intención es la de conformar un subbloque dentro del bloque, que verá la luz a partir del 10 de diciembre», explicó una fuente cercana a este grupo de legisladores.
De confirmarse esa situación, lo que pasará es que el Frente de Todos en la Cámara alta pasará a ser un interbloque en donde el formoseño José Mayans, actual presidente de la bancada, mantendría ese cargo. «No está en discusión la conducción de Mayans», señalan.
Pero, aunque reconocen que está la decisión tomada del armado del nuevo bloque, también explican que no se anuncia porque se encuentran en medio de negociaciones dentro del oficialismo para lo que será el reparto de los espacios políticos a partir del 10 de diciembre cuando se modifique la conformación de la Cámara.
Una particularidad que presenta este grupo de senadores es que son de provincias en las que no tienen a un gobernador atrás que empuje sus designaciones. Espínola y Snopeck son de provincias gobernadas por el radicalismo, mientras que Kueider responde al gobernador peronista Gustavo Bordet, conocido por no tener muy buena relación con el kirchnerismo.
El caso del salteño Leavy también tiene sus particularidades porque su ruptura con el kirchnerismo tiene que ver con que ese sector apoya al gobernador de su provincia, Gustavo Sáenz, enfrentado políticamente con el legislador.
Estos senadores nacionales optaron por el silencio. Hacen trascender sus elecciones y definiciones pero no lo hacen público.
Quieren aprovechar todo lo posible los días que aún restan para la sesión preparatoria para seguir negociando. En el medio aclaran cada vez que no buscan una ruptura con el oficialismo.
«Algunos fueron en la boleta del Frente hace menos de un mes», explican. El próximo jueves será un día histórico para el Senado de la Nación Argentina. Ese día será la última sesión en la que el peronismo tendrá quorum propio de manera ininterrumpida desde el regreso de la democracia en 1983.