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El Millonario se impuso 2-1, con goles de Julián Álvarez, en un partido que pudo haber terminado en goleada. El Xeneize estuvo solo de invitado a una fiesta que estuvo reservada a los de Núñez.

River Plate, nuevo líder de la Liga Profesional de Fútbol, derrotó ayer a Boca Juniors por 2 a 1, en el partido válido por la fecha 14, con una soberbia actuación que contentó a los miles de hinchas que volvieron al Monumental.

El delantero Julián Álvarez convirtió por duplicado para el equipo de Marcelo Gallardo, mientras que el defensor peruano Carlos Zambrano descontó en la última jugada.

El Millonario alcanzó los 30 puntos con la cuarta victoria consecutiva y es líder del campeonato. A su vez terminó con el invicto de Sebastián Battaglia como entrenador de Boca, que terminó con diez jugadores por la expulsión de Marcos Rojo.

El partido de River fue casi perfecto. Le faltó definirlo en el segundo tiempo, pero en todo momento fue más que Boca.

Ante un marco de 35.000 espectadores en las tribunas, el duelo comenzó caliente. Y el Xeneize se quedó rápido con un jugador menos. A los 15 minutos, Marcos Rojo se fue expulsado por doble amarilla, luego de cometerles infracciones a Julián Álvarez y Agustín Palavecino con apenas 120 segundos de diferencia. La roja modificó los planes de Sebastián Battaglia. El DT decidió meter a Carlos Zambrano en lugar de Edwin Cardona, quien se fue molesto por el cambio.

En un encuentro con pocas llegadas, Julián Álvarez abrió el marcador a los 24 minutos. El juvenil se sacó de encima a Jorman Campuzano, se perfiló y sorprendió a Agustín Rossi con un bombazo desde afuera del área.

El Millonario dominaba la posesión de la pelota. Y encima estiraron la ventaja sobre el final del primer tiempo. Tras un error de Agustín Rossi en una salida, River recuperó rápido la pelota: Milton Casco le envió un centro desde la derecha a Julián Álvarez, quien la empujó abajo del arco para marcar el 2-0.

En la segunda mitad, el Millonario pasó por encima al equipo de Sebastián Battaglia: tuvo varias situaciones claras, pero por impericia no llegó a concretar.

En medio de la fiesta en el Monumental, hubo dos grandes ovacionados sobre el final del partido. Gallardo mandó al campo a  Suárez y a Leonardo Ponzio, este último para que jugara su último superclásico.

Cuando el partido se moría, el Xeneize llegó al descuento: un cabezazo de Carlos Zambrano tras un córner, para el 2-1 definitivo. No había tiempo para más. River se impuso y terminó con el invicto de Sebastián Battaglia.

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