Gracias a la postura del Panu frenó suba mayor del boleto de colectivos
En una práctica frecuente para este tipo de trámites, de sesionar en tiempos nada habituales para la actividad legislativa, el Concejo Deliberante aprobó un aumento para el transporte público de pasajeros. Desde febrero el boleto plano costará 40 pesos, diez más del habitual.
Como resulta también asiduo, el oficialismo llevó adelante el pedido de incremento y la oposición se opuso, aunque en este caso con argumentos que antes (básicamente durante la gestión de Fabián Ríos) los rechazaba. El peronismo, identificado plenamente con el sector del ex intendente, hoy responsable de obra en Yacyretá, fue en la gestión anterior el espacio político que propuso y nunca se opuso a los intereses empresarios. Incluso el ahora representante de la principal empresa concesionaria, Gustavo Larrea, fue el secretario de Transporte.

En medio de estas contradicciones políticas y administrativas, primó la actitud del referente del Partido Nuevo, Esteban Ibáñez, quien propuso al inicio de la discusión por el aumento, el valor no debía superar los 40 pesos. Esa posición fue madurando y logró el apoyo de los representantes de los partidos provinciales (autonomismo y liberal), y así llevó a que el oficialismo de ECO tenga la necesidad de consensuar con ese valor. Algunos concejales dijeron que la postura era que el boleto llegue a $43. El empresariado, en tanto, pretendía que el precio sea de 53 pesos.
En medio de la puja por los subsidios, por quejas permanentes de los usuarios por la deficiencia del servicio y los refugios que fueron prometidos desde hace dos gestiones, el precio aumentó diez pesos, situación que pudo ser mayor de no mediar la postura de Ibáñez. Es que el Panu tiene consigo la responsabilidad de haber implementado en la ciudad un sistema equitativo y de fuerte control municipal para el cumplimiento de los pliegos de condiciones. Fue Tato Romero Feris en 1998 el que llamó a licitación del transporte por primera vez en la ciudad, en un esquema de servicios superior al actual, que se vio degradado en la última década y sentenciado en este estado actual por la administración pasada, tiempo en el que se renovaron las concesiones bajo la estricta mirada del sector empresario. Fueron 10 votos a favor (oficialismo y Panu) y ocho en contra (PJ).s
Los empresarios pedían $53, un sector del oficialismo $43. El Panu consiguió que quede en $40.