«El chamamé no se negocia y la cultura es nuestra»
Marcela Miqueri, hija de Salvador Miqueri y presidenta de la Fundación que lleva su apellido, habló con Radio Sudamericana sobre el centenario del «Patriarca del chamamé», defendió la correntinidad y anunció una gala sinfónica en homenaje a su padre
Marcela Miqueri, hija de Salvador Miqueri y presidenta de la Fundación Miqueri, dialogó con Radio Sudamericana sobre el legado artístico y cultural de quien fue declarado por ley 6658 como «Poeta del chamamé». Este año se cumplen 100 años de su nacimiento -el 15 de diciembre- y 13 de su fallecimiento, ocurrido el 20 de agosto.
«Yo aprendí de alguien que sabía mucho, que fue mi padre», dijo. Y recordó escenas íntimas que, según señaló, explican el reconocimiento póstumo: «Se levantaba a las 3 de la mañana y escribía de una sola vez. No había un tachón. Tenía un don demasiado especial».

Salvador Miqueri nació en 1926 en Mburucuyá, en el seno de una familia de inmigrantes libaneses. A los 17 años quedó huérfano y debió hacerse cargo del negocio familiar. «Le dijo a mi abuela que la educación era primero y salió adelante trabajando como maestro», relató Marcela. Con el tiempo, además de músico, fue docente, profesor de Geografía, vicerrector y uno de los impulsores de la creación de la escuela secundaria local.
En paralelo, la música fue creciendo. De reuniones informales surgió el dúo Vera Lucero junto a Eustaquio Miño, germen de una trayectoria que lo convertiría en referente del género y en uno de los fundadores del Festival Provincial del Chamamé de Mburucuyá, que este año celebró su 57 edición.
La conmemoración del centenario estuvo atravesada por tensiones previas al festival. Según contó Miqueri, hubo intentos de desinformación en redes sociales que anunciaban su suspensión. «Lo que no pasó en 57 años quisieron que pase ahora. No era por papá, era otra cuestión, pero querían boicotear el festival», sostuvo. Finalmente el evento se realizó.
En ese contexto, la presidenta de la Fundación defendió con énfasis la identidad cultural correntina. «La cultura no está en el Instituto de Cultura ni en el gobierno de turno. La cultura va a permanecer si nosotros la hacemos permanecer», afirmó. Y agregó: «El correntino tiene que defender lo suyo. Si vas a la Fiesta Nacional del Chamamé, vas a escuchar chamamé».
Durante la entrevista también recordó una experiencia personal en el Teatro Nacional de la Zarzuela, en España. Allí comprendió, según explicó, que cada pueblo protege y exhibe su patrimonio artístico como parte de su identidad. «Eso que usted vio somos nosotros», le dijo una trabajadora del teatro cuando ella comentó que una parte de la función no la había interpelado. «Ahí entendí que uno tiene que valorar lo propio con la misma convicción», reflexionó.
Entre los proyectos para este año se destaca la publicación de un libro biográfico sobre Salvador Miqueri, escrito por Gabriela Basualdo, que reunirá testimonios familiares y de allegados. Además, el 22 de agosto se realizará en el Teatro Oficial Juan de Vera la gala «Sinfonía Centenaria», un espectáculo que combinará chamamé con formato sinfónico. La producción está a cargo de una empresa de Buenos Aires y podría contar con la participación de la Orquesta Sinfónica de Corrientes.
«Vamos a conmemorar su vida, no su muerte», expresó Miqueri.
A lo largo de la charla, insistió en que su mensaje no estuvo dirigido contra instituciones sino hacia el público. «No critico al Instituto de Cultura. Esto es oferta y demanda. El mensaje fue para el correntino que no defiende lo suyo», aclaró.
El centenario de Salvador Miqueri se perfila así como un año de homenajes, debates y reafirmación identitaria. «Somos únicos e irrepetibles», dijo su hija. Y dejó planteada una idea que atraviesa toda la conmemoración: la cultura, para que perdure, necesita ser asumida como propia por cada generación.