DESIGNACIÓN EN RIESGO: LAS IRREGULARIDADES EN EL CONCURSO PARA DEFENSOR DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
El cargo de Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes no es uno más. Se trata de una institución independiente, con rango constitucional y la misión de proteger a los más vulnerables de nuestra sociedad: niños, niñas y adolescentes. Tiene la facultad de exigir políticas públicas, iniciar acciones judiciales nacionales/internacionales y señalar las omisiones del propio Estado. El Defensor Nacional accede a información y expedientes con datos sensibles de la infancia en todo el país, lo que exige máxima idoneidad y resguardo ético, ya que en manos inadecuadas podría derivar en un uso indebido o en la desprotección de los propios niños. Un cargo clave para la democracia, que debería estar por encima de pactos partidarios que administra una caja de $ 7.000 millones.
Sin embargo, el actual proceso de selección está teñido de irregularidades, arbitrariedades y favoritismos que comprometen su transparencia y amenazan con transformar este concurso en un reparto político más.
Irregularidades que no se pueden ocultar
Reglamentación contraria al espíritu de la Ley 26.061: La Bicameral reglamentó el concurso en forma contraria al espíritu de la Ley 26.061. Se redujo a solo un 10% el valor de los antecedentes —que por ley deben tener igual peso que la oposición— y se dejó el 50% del puntaje a la discrecionalidad de legisladores sin formación técnica. Sin criterios ni parámetros objetivos, el proceso quedó expuesto a favoritismos políticos y a la exclusión de los postulantes más idóneos.
Preguntas del examen bajo sospecha: los consejeros de la Bicameral entregaron con una semana de anticipación las 200 preguntas a una escribana nunca identificada públicamente, sin medidas de seguridad ni explicaciones. ¿Quién puede asegurar que no hubo filtraciones?
Documentación y puntajes ocultos: la Bicameral se negó a publicar las adhesiones e impugnaciones, los C. Vitae, los exámenes y el detalle de cómo se asignaron las calificaciones en cada etapa –incluye planes de trabajos y audiencia-, lo que impide a la ciudadanía y a los propios concursantes verificar la legitimidad del proceso. Solo algunos C. Vitae se publicaron el miércoles previo al dictamen luego de recibir mucha presión de los concursantes.
Reglas definidas a destiempo: los lineamientos para puntuar antecedentes y planes de acción y audiencia se fijaron después de conocidos los candidatos, cuando el proceso estaba prácticamente concluido, abriendo la puerta a sesgos y discrecionalidad.
Participación ciudadana vaciada: las audiencias públicas se realizaron tarde, y las propuestas de las organizaciones fueron ignoradas. La sociedad civil, llamada por ley a legitimar este proceso, quedó al margen.
Impunidades y favoritismos: hubo impugnaciones sin resolver en tiempo y forma, candidatos favorecidos por preguntas simples frente a otros sometidos a cuestiones técnicas, e incluso vínculos personales y políticos que despiertan serias sospechas.
Denuncia de nombramiento previamente acordado / sospecha de pre-acuerdo político — legisladores y postulantes denunciaron que el nombre de la candidata principal ya habría estado decidido antes de concluir las instancias evaluatorias.
Presentación de amparos por postulantes y organizaciones — varios concursantes y asociaciones judicializaron el proceso pidiendo la nulidad o la suspensión por irregularidades formales y de fondo.
¿Qué está en juego?
El Defensor de Niños no puede ser un botín partidario ni una agencia de reubicación de asesores. Si se consagra esta opacidad, la institución perderá toda autoridad moral y política. Argentina necesita un Defensor que defienda a todos los niños, niñas y adolescentes, como establece nuestra Constitución y la Convención de los Derechos del Niño, y no un funcionario atado a intereses de coyuntura.
Este proceso no es un trámite burocrático. Estamos hablando de la persona que representará y protegerá a millones de niños que hoy sufren pobreza, violencia y exclusión durante cinco años con posibilidad de prorrogarle el mandato otros cinco años. Por eso interpelamos directamente a los legisladores, esperando que sean capaces de poner por encima de sus partidos e intereses personales a los destinatarios de esta tutela. No podemos dejar de exigir transparencia No permitamos que la voz de la niñez se negocie en un despacho cerrado. Porque lo que está en juego no es un cargo, es la confianza en nuestras instituciones y, sobre todo, el futuro de nuestros hijos.
Comisión Bicameral: Composición
Senadores: Pablo Benesusán, Vicepresidente (UP); Mercedes Valenzuela (UCR), Andrea Cristina (PRO), Vilma Bedia (LLA), y Estefanía Cora (UP). Diputados: Natalia Sarapura, Presidente (UCR), Eugenia Alianiello (UxP), Brenda Vargas Matyi (UxP), Nicolás Mayoraz (LLA) y María Sotolano (PRO).
Terna Propuesta
La terna propuesta para la Defensoría Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes está integrada por:
María Paz Bertero – candidata a Defensora Nacional (Pcia de Bs. As). No califica para el puesto dado que su ESPERTIS ES EL FEMINISMO.-
Matías Robledo – propuesto como Primer Adjunto (Pcia de Corrientes). No califica para el puesto dado que PROMUEVE LA SUBRROGACIÓN DE VIENTRES –LA SUBRROGACION COMERCIAL ES UNA FORMA DE TRATA (UN)- Y SU GESTION ESTA CUESTIONADA-
Héctor Iván Vito – propuesto como Segundo Adjunto (Pcia de Bs. As.). CALIFICA PARA EL PUESTO.