Agentes sanitarios asisten con medicinas y contención a cientos de evacuados

0
ayuda a inundados

 

Las familias inundadas de Santo Tomé ya llevan dos semanas fuera de sus hogares. Están con preocupación por haber perdido gran parte de sus cosas e incertidumbre por no saber cuándo podrán regresar. Los agentes de APS juegan un rol clave para la atención de salud física y emocional de los damnificados. 

Hace más de dos semanas que el río Uruguay viene acuciando a las familias de las localidades costeras, donde se llegaron a registrar más de 600 evacuados. Si bien en algunos puertos comenzó a bajar el agua  de manera veloz en las últimas 24 horas, el panorama todavía es incierto y se estima que muchas personas deberán continuar por varios días más en refugios.

Los  grupos familiares son atendidos en cada ciudad por personal municipal y agentes de salud de la provincia que se suman a las recorridas. Cada día, visitan los centros de evacuados para verificar que se encuentren en buen estado de salud y brindarles lo necesario para afrontar la situación de la mejor manera posible.

En Santo Tomé, una de las localidades que lleva más tiempo afectada por la creciente, el total de familias evacuadas y autoevacuadas hasta ayer era de 74, con 280 personas en total.

«La contención
siempre se hace, el mayor dolor para ellos es ver que pierden todas sus
pertenencias. Entonces, con el equipo les prestamos el oído también»

AZUCENA RÍOS
JEFA DE LA APS DE SANTO TOMÉ

Desde el 11 de octubre, agentes de Atención Primaria de la Salud (APS) realizan los recorridos por la mañana y por la tarde, para tomar los signos vitales de las personas.

«La mayoría presenta infecciones respiratorias como faringitis, neumonía, broncoespasmo y otitis, a causa de la humedad», comentó Azucena Ríos, la jefa de APS en Santo Tomé, en diálogo con República de Corrientes. 

Informó también que hay varios casos de adultos mayores con hipertensión y diabetes, a quienes realizan un control de glucemia constante.
Además, «tuvimos a un señor con miosis cutánea avanzada, que es una infección en la piel producto de una herida que se contaminó por la mala higiene», indicó la médica y agregó que, afortunadamente, se lo pudo curar.

En sus visitas, Ríos va acompañada de otras dos profesionales, quienes asisten una por una a las familias de los tres centros y las que están autoevacuadas, a quienes les proveen de medicamentos e insumos. Personal del hospital San Juan Bautista también colabora con la tarea.

Perder todo

Más allá de resguardar la salud de los refugiados, la labor de las médicas es sumamente importante, ya que les brindan apoyo emocional en un momento tan difícil. «La contención siempre se hace. El mayor dolor para ellos es ver que pierden todas sus pertenencias. Entonces con el equipo les prestamos el oído», expresó Ríos.   Y agregó: «Están muy agradecidos con nosotros. Cuando me los cruzo por el centro ya me preguntan si vamos a ir a verlos. La respuesta es muy positiva en ese sentido».

Como no es la primera vez que el río crece en estas dimensiones, la mayoría de las personas que atienden ya los conocen desde hace años. «El barrio Itá Cuá es una zona que se inunda hace mucho. La primera gran crecida que tuvo Santo Tomé fue en 1983, la segunda se dio en 2014 y esta es la tercera», recordó.

Recomendaciones

Ríos indicó que ya hay 5 familias que tienen pensado regresar a sus viviendas en los próximos días, aunque «lo mejor que pueden hacer es esperar a que el agua baje más y, una vez que esté bien seco, recién volver, porque les puede provocar enfermedades respiratorias», advirtió.  A su vez, entre las recomendaciones sanitarias, mencionó que es fundamental desinfectar todos los espacios de la casa y cuidar de que no haya víboras, alacranes o arañas.

De no cumplir con estos cuidados básicos, además de contraer infecciones respiratorias, puede generar gastroenteritis, vómitos o diarrea.

Equipamiento

La directora de APS solicitó al Ministerio de Salud de la Provincia indumentaria para la lluvia, como capas y botas de goma. «Es para los agentes sanitarios que trabajan conmigo, porque andábamos entre las zonas inundadas y nos mojábamos. Hice el pedido y en dos días ya me lo enviaron, así que estoy superagradecida», manifestó la profesional.

Río

Hasta ayer a la tarde,  el río en el puerto de Santo Tomé medía 11,68 metros y estaba en bajante. Por su parte, en Paso de los Libres estaba estacionado en 11 metros, con 115 evacuados alojados en la sede de Defensa Civil y otros 162 autoevacuados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *