Cardiologico : diseñaron gabinete para desinfectar barbijos

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El Gobierno provincial realizó una inversión al destinar los fondos necesarios para que el Departamento de Innovación Tecnológica del Instituto de Cardiología pueda realizar un instrumento con insumos disponibles y de rápida fábrica, de bajo costo y de patente abierta.

El Instituto de Cardioligía de Corrientes y el Ministerio de Ciencia y Tecnología trabajan en el desarrollo de un gabinete de luz ultravioleta (UVC) con el objetivo de descontaminar los barbijos o mascarillas reutilizables con certificación N95. El trabajo ya pasó varias fases y el Gobierno de la provincia destinó los fondos necesarios para iniciar este ambicioso proyecto.
El responsable del Departamento de Innovación Tecnológica del Instituto de Cardiología de Corrientes (ICC), Santiago Manzolillo (MP 3577), habló del desarrollo del gabinete de luz ultravioleta (UCV), destinado a descontaminar los barbijos o mascarillas reutilizables con certificación N95.
El profesional precisó que la iniciativa es coordinada de manera conjunta entre el Instituto de Cardiología de Corrientes junto al Ministerio de Ciencia y Tecnología. “Por la escases de los insumos, las mascarillas descartables, hoy por hoy tienen que ser reutilizadas”, sostuvo.
La iniciativa surgió considerando que el personal de salud, uno de los más expuesto al virus, que continuamente usa mascarillas N95 un bien costoso y escaso que se podría reutilizar.
“Los insumos necesarios para la pandemia faltan, sobre todo porque las mascarillas especiales para contacto con pacientes con coronavirus, que se fabrican en muchos lugares del mundo, nunca son suficientes por el uso tan extensivo en todo el Planeta, una vez declarada la pandemia rápidamente se agotaron”, sostuvo Manzolillo.
“Este gabinete es una iniciativa tomada en contexto de pandemia por parte de un centro de salud de la capital correntina, junto al Gobierno provincial. Uno de los grandes desafíos es demostrar la efectividad del gabinete”, dijo.
Los respiradores individuales son un elemento indispensable y de uso exclusivo para los profesionales que día a día tienen que atender a personas enfermas de COVID-19. El personal de salud es uno de los sectores que más chances tiene de contagiarse. Por esto las mascarillas N95 son un bien costoso y escaso; tan escaso que es necesario reutilizar.
Ante este panorama, el gobernador de la provincia de Corrientes, Gustavo Valdés, realizó la inversión estratégica de destinar los fondos necesarios para que el Departamento de Innovación Tecnológica del ICC, liderado por Santiago Manzolillo, pueda diseñar un gabinete UVC y que pueda ser fabricado localmente, con insumos disponibles, de bajo costo y de patente abierta. Con el fin de que pueda ser replicado donde lo necesite la provincia.
La confección del mismo no representó un desafío tan grande, como la demostración de su efectividad. Para demostrar esto, se solicitó la colaboración de personas que, con un alto grado de compromiso y altruismo, ayudaron sin medir esfuerzos: los médicos Gabriel Gudkind y Luis Merino, de reconocida trayectoria a nivel nacional y regional, quienes trabajaron en forma conjunta con la Residencia de Ingeniería Clínica.
La Fundación Cardiológica Correntina y el Instituto de Cardiología de Corrientes dieron el soporte administrativo. Todos apoyaron a este grupo humano y este proyecto financiando el costo de los insumos necesarios. 100 días después, los avances están a la vista.
El pasado jueves, el Departamento de Innovación Tecnológica del Instituto de Cardiología de Corrientes presentó al Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia, y a las autoridades del Cardiológico y FUNCACORR, la concreción de las dos primeras etapas del proyecto. Hoy ya está construido el prototipo de equipo de UVC que sirve para descontaminar los barbijos N95, y lo más importante es que se ha demostrado en las pruebas microbiológicas de testeo, su efectividad.
Es importante destacar que para estas pruebas se utilizaron gérmenes que no tienen la posibilidad de enfermar a los desarrolladores y son más resistentes que el virus, dado que la prueba con virus sería muy difícil y riesgoso.
En los próximos días se estarían completando las dos últimas etapas de este proyecto que consistirá en corroborar si el método de descontaminación con UVC no deforma los barbijos, lo que le podría quitar efectividad en la coaptación perfecta en la cara de los usuarios, y por lo tanto quitarle efectividad; y por último la desafiante verificación de que la luz UVC no altere sus propiedades físicas de permeabilidad a las sustancias potencialmente nocivas.
La comprobación de estas variantes podrá poner a disposición de los centros de salud de un equipo de fácil construcción, económico y reproducible, de patente abierta, que ofrezca la seguridad de poder descontaminar los barbijos N95.
“El personal de salud no puede usar otro tipo de mascarillas porque no son eficaces para protección de este tipo de enfermedad, y las formas de descontaminar son pocos disponibles a nivel global, una de las formas aceptadas es con peróxido de hidrogeno, y estos dispositivos son muy escasos, había que ver entonces de qué otra manera se podía proceder a descontaminar los insumos, y dentro de nuestras investigaciones surgió un sistema de lámparas de luz ultravioleta colocada en una caja cerrada, y comprobamos que son efectivas”, concluyó Manzolillo.

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