Carnavales barriales 2022 el municipio de capital lo posterga por 10 días
La medida se enmarca en la situación epidemiológica por el coronavirus. El inicio del evento estaba previsto para este martes 25 de enero en el barrio Bañado Norte.
La Municipalidad de la Ciudad de Corrientes pospuso por diez días los carnavales barriales, a raíz de la actual situación epidemiológica, en el marco de la pandemia por la covid-19. La medida tiene como objetivo priorizar la salud de la ciudadanía y se da en consonancia con las sugerencias del Gobierno provincial a través del Comité de Crisis, con el cual se mantiene un contacto permanente.
El secretario de Cultura y Educación municipal, José Sand, expresó al respecto que «vamos a evaluar la situación sanitaria en la capital día a día y, a partir de allí, se tomarán decisiones respecto a esta fiesta que todos queremos que se desarrolle, pero que debe darse en un marco de tranquilidad y resguardo para la población».
«Saben ustedes el gran deseo que existe por parte de los dirigentes, de los comparseros y de toda la comunidad por concretar el carnaval, pero consideramos que primero está la salud y es nuestra responsabilidad como funcionarios resguardarla, por eso decidimos esta postergación por diez días», aseguró Sand.
El inicio de la fiesta de Momo estaba previsto para este martes 25 de enero en el barrio Bañado Norte, y continuaría el 27 de enero en el barrio Industrial.
Las semanas venideras serán clave para determinar el futuro de la fiesta, lo mismo pasará con los corsos oficiales. Si los contagios merman quizás haya menos noches de las programadas, en el mejor de los escenarios posibles. Otras localidades del interior están en la misma. Incluso algunas ya se han sumado al lote de «suspensiones definitivas, hasta el año próximo».
Los oficiales
El corsódromo Nolo Alías ya no es el que era días atrás. Personal municipal está poniendo en condiciones el espacio, desmalezando, acomodando, ajustando todo para que pronto el lugar recobre su vida.
Y como si esto fuese poco, desde el Gobierno provincial se están terminando las obras en los galpones de agrupaciones y comparsas. Puertas adentro de ellos, los carroceros trabajan contrarreloj y algunos armadores de espaldares se suman a los preparativos, haciendo su trabajo entre el calor y el tereré que ayuda.
El gran ausente sigue siendo quien organiza todo. Al menos por ahora, no se ven estructuras que entusiasmen a los que andan por aquel lugar. Estructuras clave porque son, ni más ni menos, que las futuras tribunas que seguramente deberán albergar aforos.
También, hay que decirlo, alguna que otra agrupación hoy trabaja sin haber sellado su participación. Y a tan pocos días del inicio de la fiesta, no existe un solo anuncio promocional del carnaval correntino.
Mucho de lo que debería estar pasando aún no ocurre. Hay una sensación rara de la que por suerte no se contagian los que tienen la tarea de salir a bailar y divertir. Si no fuese por ellos y por ese espíritu contagiante, quizás a esta altura estaríamos hablando de cualquier cosa, menos de carnaval.