Un espeluznante episodio sacudió ayer a la comunidad de Bella Vista, distante a 143 kilómetros de la capital correntina. Una nena de 9 años fue asesinada, probablemente con un arma blanca. Luego, el cuerpo fue arrojado a un pozo ciego.
El hecho se descubrió por la denuncia del padre, que está separado de su mujer. Hay cinco detenidos: la madre, su actual pareja, un hermano y su mujer, y un hijastro. La Justicia trata de determinar sus responsabilidades en el hecho.
Por disposición judicial, los restos de la menor fueron sometidos a la autopsia, que podría revelar cuándo la mataron, cómo la asesinaron y si sufrió otras agresiones previas a la muerte.
El padre, que se dedica a la pesca, hace poco se separó de su esposa. Su hija decidió quedarse con él, que vive a unos 100 metros de la casa de su exmujer, en el barrio Piscicultura. La nena a diario concurría al domicilio de su madre.
Su padre salió a pescar el martes 28. La nena se quedó al cuidado de una prima suya, como era habitual. Esa noche, cerca de las 21, dijo que llevaba una bolsa de mangos a su madre y desde entonces se perdió todo contacto con ella.
El padre regresó de la pesca el miércoles, cerca de las 14.30, y encontró en la casa rastros de sangre que terminaban en un pozo ciego. Al no aparecer su hija, avisó a la comisaría. Revisaron el pozo y allí estaba el cadáver, por lo que tuvieron que llamar a los bomberos para retirarlo.
Al comenzar la búsqueda, la madre habría manifestado a su exconcubino y a policías que la nena estaba perdida, pero su forma de actuar indicaba que ocultaba algo.
Cuando se halló el cuerpo, el fiscal Sergio Fleitas dispuso la detención de cinco personas y podría disponer otras más. En la comisaría comenzaron a recibir declaraciones testimoniales.
Por testimonio de familiares del padre de la víctima, la madre y su entorno tendrían problemas de adicciones.