En el Juzgado de Instrucción Nº 3, Pellegrini 1050, está previsto para hoy la declaración testimonial de la madre y un hermano de Lautaro Alexander Rosé (18). Vecinos y amigos organizaron una movilización hasta la sede judicial para acompañar a la familia. Partirán desde el domicilio de Rosé a las 8.30.
La causa sobre la desaparición y muerte del joven durante un operativo policial se encuentra en plena etapa de investigación judicial.
Hay una dotación de 9 efectivos que están en la mira de la Justicia, que deberá acreditar con pruebas concretas el rol que tuvieron cada uno en el procedimiento.
El caso tomó estado público en la mañana del lunes 8 de noviembre, cuando Juana Luz Sotelo, madre de Lautaro, concurrió a la Fiscalía de Instrucción de turno a denunciar la desaparición de su hijo durante un operativo policial. Se basó en el testimonio de un amigo de Lautaro, de 16 años.
Ambos jóvenes habían salido en la noche del domingo 7 y, ya avanzada la madrugada del lunes, se dirigieron a la avenida costanera en el sector de la cabecera del puente General Belgrano.
Un grupo de muchachos inició una reyerta y Lautaro y su amigo estaban allí. No se sabe si ellos también participaron de la riña o simplemente estaban de espectadores. Al llegar unos efectivos, se produjo el desbande y los jóvenes se dispersaron corriendo.
En la reconstrucción del episodio por el relato del amigo de Lautaro, ellos corrieron hacia la playa y se desplazaron hasta la zona del Club Boca Unidos. Para ocultarse de los policías, entraron al agua. Lautaro desapareció de la superficie y su amigo regresó a la costa. En la emergencia, pedía ayuda porque no sabía nadar.
La Justicia deberá establecer si los policías que se hallaban cerca desoyeron el pedido de auxilio.
En este sentido, el abogado querellante, Hermindo González, acusa a los policías de abandono de persona seguido de muerte.
Sin embargo, desde la defensa se argumenta que los agentes se hallaban alejados desde donde se encontraba Lautaro, según una filmación de cámaras de seg