Corrientes : Comisarios alertan saturación población carcelaria y que no cuentan con las medidas mínima
Celdas diminutas, saturadas de reos, sin ventilación y con inminente y permanente peligro de fuga. Ya hubo varios incidentes. El panorama es similar en Capital y en el interior provincial.
Ya no es un secreto que las comisarías están con sus calabozos colapsados. El propio jefe de Policía, el comisario general Felix Barboza, confirmó lo que nació como un rumor, pero se hizo evidente a raíz de los múltiples conflictos que fueron surgiendo en los últimos dos meses. Recursos humanos agotados, sobrecargados y, encima, destinados a la custodia excesiva de presos, que es potestad excluyente del Servicio Penitenciario. La descripción de paupérrimos calabozos de 3×2 de diámetro, con casi el triple de capacidad de alojamiento de reos, son sólo algunos detalles, que requieren de medidas urgentes.
Se necesita descomprimir y rápido. Un breve repaso, por uno de los informes enviados a Jefatura por uno de los responsables de una de las dependencias de la capital, describe una realidad que hecha un poco de luz sobre muchas de las reacciones de extrema tensión, que se vivieron en los últimos dos meses en varias dependencias, con presos sumamente violentos, amotinados y hasta realizando boquetes para tratar de escapar.
«Las oficinas carecen de aire acondicionado y los ventiladores no son suficientes para toda la dependencia. Los dormitorios poseen camas en estado regular y varias desprovistas de colchones y frazadas. Las mochilas de agua de tres de los cinco baños de la dependencia tienen falla permanente de agua y deterioro de la grifería. Uno de los baños ni siquiera tiene cámara séptica y por ello es permanente el olor nauseabundo en toda la comisaría. De los tres termotanques de la dependencia, uno no funciona hace un tiempo, y afecta directamente a los internos que no poseen agua caliente para higienizarse. El espacio asignado a los detenidos son dos celdas de 2×3 metros y debe albergar a 12 detenidos en la actualidad. A esto hay que sumarle la falta de ventilación, sólo una ventanita por celda y las paredes con extrema humedad, a raíz de los problemas en los sanitarios», puntualiza el informe.
Con respecto a las seguridad para contener a los reos, varios comisarios ya manifestaron que «no cuentan con las medidas mínimas», justamente debido a la saturación de la población carcelaria.
Como si esto fuera poco, fuentes ligadas al Servicio Penitenciario Provincial y a dependencias consultadas, indicaron que la Unidad Penitenciaria Nº6, «sólo acepta 5 presos por semana en sus instalaciones y que no sean reincidente. Es decir, que ya hayan estado detenidos allí».
En el interior el problema es similar y hasta mucho peor en muchas dependencia, principalmente en los vetustos y añosos edificios de las Unidades Regionales, ya que muchos de ellos cargan con muchísimas décadas encima y sus construcciones se deterioran rápidamente. Todos poseen alcaidías donde alojan detenidos y, posiblemente si se hiciera hoy una inspección de seguridad, ninguno la pasaría por todas las fallas que vienen acumulando de muchísimos años.
En síntesis, el mensaje entre línea de los jefes policiales es la necesidad de reinvertir de manera urgente, en infraestructura edilicia en la mayoría de las comisarías de la capital y muchísimo más las del interior. Seguramente será cuestión de análisis profundo de todas las áreas involucradas, para arribar a una solución por el bien de la seguridad.