Nutricionista correntina conto sobre riesgos de consumir mucho dulces
La integrante del cuerpo de nutricionistas del Ministerio de Salud Pública de Corrientes, María Luz Gómez Jensen, en comunicación con un medio local , analizó las consecuencias a nivel salud de llevar una dieta desordenada. En este sentido, apuntó a la necesidad de promover que la población revea sus hábitos de consumo y se realice controles de salud.
María Luz Gómez Jensen, licenciada en Nutrición (MMP 127) e integrante del cuerpo de nutricionistas del Ministerio de Salud Pública de Corrientes, en diálogo, dio su punto de vista profesional respecto al amplío consumo de azúcar y alimentos procesados y los efectos nocivos que pueda tener en la salud.
“En Argentina consumimos tres veces más de azúcar de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud. El tema con los alimentos ultra procesados es que traen mucha azúcar o sal, para lograr darles sabor y conservarlos. Si miramos incluso las etiquetas de productos salados, podemos ver que hay presencia de azúcar en sus diferentes nombres cómo jarabe de maíz de alta fructosa”, explicó la licenciada.
“¿Cuál es el problema con el consumo de azúcar? Son calorías vacías, dan energía pero no nutrientes, contribuyen a la aparición de sobrepeso u obesidad, lo que puede llevar a otras patologías como presión arterial o diabetes”, alertó Gómez Jensen al tiempo que remarcó que Corrientes presenta un número elevado de personas con sobrepeso. “Esto no es un ‘no vuelvan a consumir dulces’, sino entender que es necesario un equilibro y una alimentación adecuada”, expresó.
Sobre las prácticas restrictivas después de atracones y el ejercicio excesivo para compensar las calorías consumidas, la nutricionista remarcó que no son saludables este tipo de prácticas. “Lo que hay que desalentar es el consumo excesivo con conductas compensatorios, no es un comerse todo un fin de semana y después no comer o matarse haciendo ejercicio, sino siempre en equilibrio, por supuesto que una actividad física siempre es buena, pero este hábito de consumir muchas calorías o de alimentación desordenada no es algo recomendable”, subrayó.
En este sentido, instó a la población a tener en cuenta que es importante tratar de acceder a consultas y hacerse un control para saber cómo viene nuestro peso y nuestra salud. Así mismo recordó que los CAPS y SAPS cuentan con profesionales a disposición para atender las dudas que surjan.
“Las empresas mienten mucho, difiere lo que dice el frente del paquete y lo que dice detrás. Es una trampa eso de ‘fuente de calcio’, ‘fuente de vitaminas’, porque las cantidades no son acordes y proporcionales. No son productos nutricionalmente adecuados”, aseguró al hacer referencia a la necesidad de una ley de etiquetado de alimentos.
“Cuanto menos ingredientes tenga el alimento, menos aditivos va a tener y más natural va a ser. El primer ingrediente que se nombra, es el que está en mayor cantidad”, sostuvo sobre la importancia de leer los empaques de los alimentos que consumimos.
Ley de Etiquetado de Alimentos: ¿Qué propone?
La norma establece la implementación de un sistema de etiquetado frontal de alimentos y bebidas envasados que utiliza octógonos negros para advertir en caso de que el producto contenga niveles elevados de azúcar, sodio, grasas saturadas y totales, y calorías, similar al que se ha adoptado en Chile, México y Uruguay.